miércoles, 3 de marzo de 2010

Quiero más tiempo para mí...

Y pensar que la semana pasada decía a alguno de vosotros que no os preocuparais, que esta semana iba a estar dando por saco... ¡¡Ojalá!! La verdad es que si no hablo reviento, así que lo siento por los que tengáis que aguantar mi entrada-protesta de hoy. Aunque la verdad, no sé para que protesto si no hay nada que hacer.

Mi desaparición del mundo bloggeril estas dos semanas ha sido causa de unos cuantos factores que han ido a unirse de forma que no me dejan tiempo ni para leer... Por no pasarme, no me he pasado a penas ni por aquí ni por "La Vie", así que ya me contaréis. Sigo, por supuesto, con un montón de entradas en mente y sin tiempo para escribirlas.

Primero fue que tenía que estudiar, como siempre, y no tenía mucho tiempo para otras cosas. Luego eso se unió a unos cuantos papeleos que he tenido que hacer en el poco tiempo libre que tengo y, ahí tenéis como resultado mi desaparición las últimas dos semanas.

Me las veía muy felices pensando que esta semana iba a poder quitarme la espinita clavada, porque se suponía que iba a tener tiempo, cuando mi gozo cayó en un profundo gozo del que aún no ha salido. La culpable de mi ausencia lunes y martes, puesto que me ocupó la mañana de ambos días, único momento libre para daros el coñazo, tiene nombre: Circe.

Para el que no lo sepa, Circe es mi perra. Una yorkshire muy sibarita, maleducada y con mucho genio que se ha ganado mi casa. No digo que se ha hecho un sitio de ella, sino que se ha adueñado, con el beneplácito de mi madre, y básicamente a mi padre y a mi nos deja vivir aquí. Aunque nos echa unas broncas del copón y más de una vez mi padre se lleve un buen mordisco (a mi últimamente me quiere lo suficiente como para no probar sus dientes). 

El que no tenga perro no lo va a comprender, pero el que sí lo tenga sabrá que al final te arrebatan el corazón con esos ojitos tan monos y cuando caes en su hechizo ya no tienes nada que hacer. Estas en sus garras y no hay escapatoria. Evidentemente, si se ponen malitos te llevas un disgusto muy gordo.

Y eso fue lo que pasó el lunes, que mi madre me levató a horas intempestivas, después de haber dormido cuatro miseras horas, para que me llevara a mi perra al veterinario porque estaba malita. La pobre no podía respirar y claro, así no la íbamos a dejar. Si os diré que hasta mi padre llamó a casa preguntando como estaba por el disgusto que nos llevamos. Y además, la pobre tosia como una vieja... El caso es que luego no fue nada grave: una faringitis. Pero el susto me lo llevé y la mañana estuvo fastidiada. El martes, claro, tuve que llevarla de nuevo para que la dieran ya un tratamiento para casa  y, después, tuve que ir a la farmacia a por sus pastillitas para dárselas.

Las pastillas son fáciles de dar, porque se la pones al lado de trocitos de queso y se los zampa que da gusto. El problema es el jarabe, porque nos exponemos a quedarnos con un muñón en vez de dedo y que la de un yuyu, que con el estrés la pobre suele dejar de respirar. Así que me tiré además un buen rato inventando una forma para darla el jarabe. Al final opté por una no muy sana para ella, puesto que los perros no pueden comer azúcar, pero la más segura. Le pringo un trocito de magdalena con el jarabe y así estoy segura de que no lo escupe luego por ahí. La chifla toda comida que no sean sus bolas.

Y diréis, vale, eso el lunes y parte del martes... ¿el resto? Pues que me he costipado, señores. No respiro bien por la nariz y estar sentada es una tortura, porque me toca respirar por la boca. Y claro, de respirar por donde no debo se me ha irritado la garganta... Me he quedado hecha un cuadrito. Entre eso y que llevo para mañana tantos temas que no quiero ni pensarlo, no he podido subir absolutamente nada de mitología, que son entradas aún más largas que esta y me llevan al menos un par de días hacerlas, poner las fotos y demás.

Pero no podía sino sacar un poco de tiempo para vosotros y, de paso, desahogarme yo y preguntaros; ¿DE DÓNDE DEMONIOS SACO TIEMPO PARA MÍ?

Mordisquitos para todos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

VAYA SUSTO!!! pero bueno, está claro que Circe ya está mejor, y te ha pegado el constipado a ti jejeje ya me gustaría a mí verla darte trocitos de magdalena empapadas en jarabe para que no se te reseque la garganta jejejejeje que bueno!! aún me estoy riendo!! jejejej Bueno, tú paciencia, y la verdad es que no te queda otra, así que intenta tomártelo lo mejor posible, y en cuanto al tiempo... bueno, cuando las cosas se complican faltan por todos lados, pero tú piensa que lo mismo la semana que viene ya no aparecen imprevistos!! UN BESAZO GRANDOTE PARA QUE TE ANIMES!!!
MUAKKKKKK
Y otro también muy grande para que te pongas buena pronto!!!
MUAKKKK

Lalaith

MaJo dijo...

Pero que fuerte, te han pasado muchas cosas niña, es comprensible que uno desee tiempo para una misma, hacer sus cosas, distraerse y pasar un momento de relajo; espero que ya estés mejor de ese constipado y tu perrita este mejor.
Ya vendrán día mejores ;)

Pandora dijo...

Tranquilidad, Circe está estupenda. No por nada al día siguiente de la inyección cogió al veterinario por banda y le agradeció los cuidados con un mordisco.

Esta perra es el as de la contradicción, cuando les aviso q muerde se porta inmejorable y cuando no digo nada la da por morder.

Y nada, parece que ahora tengo algo más de tiempo para mí, pero no mucho.