domingo, 21 de diciembre de 2008

El Equipo Reno.

¡Hola criaturillas!

Como habéis podido adivinar esta semana también he estado vaga, pero es que de un tiempo a esta parte me quedo dormida incluso de pie y no me apetece nada ponerme delante del ordenador a escribir nada.

Me prometí que la próxima entrada sería de las "Catacumbas", pero lo cierto es que no me he metido aún con lo que quería escribir sobre Zeus. Es que las famosas Historias Olímpicas de Villa Palatino van a sufrir una breve re-estructuración. Tenedme paciencia, a ver si en los días de fiesta me da por hacer algo.

Así pues hoy os voy a contar una chorradilla como hago cuando no sé que subir o, simplemente, cuando me ha pasado algo que quiero contar. Os preguntaréis: ¿Qué es eso del Equipo Reno?

La respuesta a eso y a más la encontraréis en este post loco-loco.

Ayer fue la siempre bien ponderada comida Navideña de los "Hijos del Milenio" que sueñan con que el día en que serán millonarios cuando los toque la lotería. Por supuesto, sigo siendo más pobre que una rata que si no no estaría aquí escribiendo, sino buscándome un bonito viaje.

El caso es que además de comer, que se nos da a todos muy pero que muy bien, hicimos el "amigo invisible anual", que este año nos trajo unas cuantas sorpresas. Pero empecemos desde el principio...

Mi día comenzó bastante jodío cuando me levanté con una cierta hinchazón en los ojos y dolor de cabeza. Sólo espero no estar incubando un virus, que llevo ya tres y no quiero ser avariciosa... Prefiero que otros puedan disfrutar también de su compañía. Luego, extraño, se me pasó el dolor solo sin tomar nada.

El caso es que entre una cosa y otra, se me hizo la hora de que Saga viniera a buscarme y yo no había acabado de vestirme, por lo que el pobre acabó dando conversación a mi ilustrísima madre durante unos minutillos. Después, tras alguna que otra tontería nos marchamos corriendo a reunirnos con Kardis, con la que habíamos quedado para ver el "Museo Arqueológico Regional", que aunque parezca mentira, porque lo tenemos aquí mismo y es gratuito, no lo habíamos visto aún.

Por supuesto, "La Hija del Eje del Mal" llegó tarde, aunque esta vez debido a causas ajenas a su voluntad: un cajero malvado quiso comer su tarjeta... ¡Si tenía hambre el pobre, que se hubiera venido al asiático a comer! El caso es que mi nena al final llegó y pudimos encaminarnos al lugar.

En cuanto al museo, no está nada mal. Es pequeñito, (lo vimos en una horita) pero me esperaba menos de él, así que quedé bastante contenta tanto con la exposición general como con la temporal. Además, como siempre que nos juntamos, hubo momentos míticos (casi todos de mi parte, que parecía que me había fumado algo) como cuando aseguré que un mastodonte es "como un elefante sin cuernos" o cuando grité "¡Esto es Roma!" al más puro estilo Leónidas.

Después de tal desfase decidimos marcharnos a "La Garena" para ir tomando algo cerca del Asiático, pero en ese momento una oportuna Hellen nos llamó para preguntarnos dónde andábamos, así que nos fuimos a buscarla en nuestro blanco corcel, llamado Clío, mientras dábamos rienda suelta a nuestra gula con nuestros snacks hindúes marca Go-Tan, que provocó ciertas risas al recordar aquél Batman setentero que ponían en Telemadrid y su "inmejorable" doblaje.

La verdad es que después de aquello, no nos quedó mucho tiempo para tomar nada y sólo esperamos a que llegara el resto al lugar designado con el goteo que siempre nos caracteriza. Que si ahora llega Esther, que si por ahí viene Cristina... que si Irene no llega... Las medias tuvieron la culpa. Pasó lo que todas las mujeres tememos alguna vez; salir de casa y acabar con un carrerón que ni los de Alonso.

Yo aproveché bien el tiempo de espera y enseñé a todo el mundo el dibujo intercambiado con Kardis, tras la apuesta de todos los años (que yo perdí esta vez) , hecho por ella que representa a una muy feliz Sakura en un momento íntimo con Itachi. Aunque soy feliz con él, aprovecho este medio de comunicación para recordar a mi hija que aún me debe el dibujo de Milo y Astrea del año pasado, que empatamos.

La comida como siempre que vamos al Thai Rack, muy buena y en grandes cantidades. Aunque tuvimos un leve problema pues, tras pedir dos menús de cinco personas nos trajeron sólo uno. Ellos nos miraban raros, como pensando cómo demonios íbamos a repartirlo entre diez y nosotros tratábamos de explicarlos que es que queríamos otros. No obstante, en seguida que nos pusimos de acuerdo las mesas se llenaron de comida que disfrutamos entre todos.

Este año me tocó a mi hacer de mamá en mi lado de la mesa y di de comer a mis nenes para que los cinco estuvieran a gustito, aunque reconozco que en cuestión de la ensalada Hellen no me necesitaba. No exagero si digo que se comió ella una ensalada y media. Además, la sobremesa fue genial, sobre todo cuando intentamos explicar ciertos términos a una inocente Lalaith.

Hubo muchas risas que se incrementaron con el postre, el sake y el reparto de regalitos.

Syb y yo, que no tenemos ninguna vergüenza, decidimos que queríamos un joyerito de las princesas disney. El helado sabía a frigo-pie y nosotras nos retamos a no quitarnos las "joyas" que venían. Kakashi-sensei y Saga, que tampoco saben qué es la vergüenza, se pidieron un helado que traía un cochecito y vaso de imaginarium, además de ponerse también nuestros pendientes disney. Estaban muy guapos de morado y rosa respectivamente.

En cuanto a los regalitos, hubo coincidencia al regalar de manera que Cris y Saga se regalaban respectivamente, al igual que Kardis y yo... Mi nena y yo nos conocemos muy bien, por cierto.

Desde aquí agradezco a Cris el regalito de Saga, que yo también voy a aprovechar y disfrutar. El kit de comida japo no se echará a perder ¡Prometido! ¡Haré ramen a mi niño, que viene dando el coñazo durante todo un mes!

También hago mención de honor a mi nena, que conoce a su mami estupendamente. Ahora soy mamá de un nuevo cactos de nombre Konan, que ya está haciendo compañía a su hermano Pincho, una bonita funda para el móvil de Sakura-chan, una caja de aspirinas para que coloque a mi musa y me inspire, el primer tomo de Fullmetal Alchemist y una caja sorpresa en la que se guardaba...¡Un Charpie! Y aquí vamos con una de las coincidencias del día: yo también la hice un Charpie de lana.

Como podéis observar cachondeo a tutiplen. Lo malo es que fue el momento en que dos de nuestras niñas tuvieron que irse, pues tenían fiesta después. Tuvimos que decir adiós a Hellen y Cris. No sin antes decir a la última que tenía muy buen trasero y que ella nos lo enseñara desde el coche. Y no, no estábamos borrachos.

El resto cogimos el coche y nos marchamos al Parque Corredor, que queríamos bolera, aunque al final no pudimos jugar. Pero nos lo pasamos bien igual... ¡jejejeje!

Primero pasamos por el Toys 'r us, donde mi sensei volvió a dejarme claro que no me quiere para nada. Mientras buscaba para Kakashi un muñequito del caballero del Cisne, que no encontraba por ningún lado, me tiró en la cabeza un "Shion de Aries" con armadura incluida. No volveré a confiar en él en las misiones.

Fue entonces cuando, para aliviarme un poco del mal trago del golpe en la cabeza, a Saga se le ocurrió comprarme el Shioncito mencionado. Lo sé, es raro que me regalara al personaje al que mató y suplantó, pero yo no voy a quejarme.

Intentamos pasar al Carrefour, pero Syb pitó a la entrada la muy ladronzuela, por lo que para evitarnos malos rollos Esther, Kardis y yo decidimos quedarnos con ella fuera. No perdimos el tiempo sin hacer nada, sino que nos fuimos a "Casa" a ver todo tipo de utensilios y... allí lo vimos. Preciosas diademas con cuernos de reno y cascabeles.

¿Os he dicho que ni tenemos vergüenza ni estábamos borrachos? Es sólo que nos invadió el espíritu Navideño y nos compramos unas todos. Así que nos pasamos el resto del tiempo con nuestros cuernitos de reno puestos, creando el mencionado equipo Reno.

Fuimos también al cine para ver "Ultimátum a la Tierra" que, la verdad, es sólo palomitera y yo no recomiendo para ver en el cine. Superpredecible, que yo no sabía de lo que iba y aún así acerté en todas mis predicciones.

Así pues, el Equipo Reno se formó de esa extraña manera y estuvo de fiesta hasta bastante tarde, momento en que, más que muertos después de doce horas "non stop", cada mochuelo acabó en su olivo.

Y colorín colorado, mi relato se ha acabado.

4 comentarios:

Isra dijo...

GUENAAAAS, la verdad es que lo pase en grande durante todo el día, no pare de reir, y la verdad es que falta me hace...pero la compañía era inmejorable y el día acompañó. Por supuesto que vas a disfrutar mi regalo jejeje, ya hare un rico rico teriyaki.
Eso si, pocas veces se podra ver tanto cornudo junto jejeje GOLFOS mas que golfos.

Eli dijo...

Feliz Navidad!!!!

Q lo pases muy bien. Un saludo.

Sybelle dijo...

Holaaaaaaaaaaaa!!
Ya llegada de Córdoba e intentado que me venga la inspiración para mi trabajo de doctorado, bueno y también las ganas, que no las hay, me he puesto delante del ordena y he visto tu bonita entrada.
La verdad es que no lo pasamos genial y nos reímos un montonazo... naaada de vergüenza, nosotros de equipo reno!! qué dirían otros!? ¡Ah, sí, eso de que les da vergüenza ajena! jejeje, pero oye ¿y lo bien que nos lo pasamos?

Pues nada nena, que yo vuelvo a lo mío.... por cierto, mi amigo invisble me regaló un bonito libro-biografía de Audrey hepburn y una bonit tarjeta!!

Un besitooooooooooo!!

Kardis "Hija del Eje del Mal" dijo...

Uahhhhhhh.... de veras que pensaba que había comentado esta.

Fue un día muy divertido y que nos lo pasamos genial. Cuantas coincidencias... je, je, je... La buena compañia es lo que tiene (incluso viendo la de Ultimatun a la Tierra, nos lo pasamos muy bien sacando de donde eran lo crossovers lady Pando).

Aunque hubo dos momentos con los que me quedo: "ESTO ES ROMA" y la entrega de Charpies (ju, ju, ju...)

Besitos.