miércoles, 9 de enero de 2008

Amores que Pinchan.

Quiero contaros una pequeña historia que estoy segura que disfrutaréis pero, si no es así, os aguantáis ¡Muajaja! Tranquilos, no es una novelita rosa salida de mi in-inspirada cabecita.

Todo ocurrió a mediados de mayo del año pasado, cuando Saga y yo reunimos a nuestros amigos para celebrar nuestro cumpleaños en una bonita posada del centro de la ciudad, aunque al final acabamos en el mismo lugar de siempre por falta de disponibilidad. Al menos me consuela el saber que en el resto de celebraciones ha ocurrido exactamente lo mismo.

Entre vino, cerveza, refrescos y una animosa conversación más allá de diálogos Furbies, nuestros comensales decidieron hacernos un regalito. Bueno, más bien una caterva de ellos, porque ni los Reyes Magos, eso que son tres, han traído tanto.

Todo transcurría normalmente hasta que a esta vampirillo le tocó abrir el segundo regalo. La bolsa lo decía todo, era de una floristería. Me emocioné pensando; “¿será un bonsái o un rosal enano?”. Cuando miré dentro me quedé si aire… ¡¡un cactus!! Supongo que mi cara cambió, porque más de uno se dio cuenta de mi incomodidad, y no porque tenga algo contra estos vegetales, sino por lo extravagante que me resultaba ¿Acaso soy tan seca como un cactus? ¿Tengo espinas? En ese momento lo repudié, miré a mis amigas y propuse una adopción rápida para que ninguno sufriera; ni el cactus ni yo.

Algunas, como Andrómaca, quedaron tan sorprendidas como yo y, al oírme hablar de un futuro mejor para la plantita, se retiró a un segundo plano: Pasaba del tema, no fuera a ser que los hados hicieran que se nos ocurriera encasquetárselo. Sybelle no decía nada y Kardis estaba emocionada con él, pues lo había elegido especialmente, pero no tenía en mente convertirse en “madre soltera”. Sin embargo, Lalaith, llevada por un arrebato amoroso propio de una bióloga como ella, aceptó el desafío.

Lo guardé en la bolsa y lo llevé al coche, no fuera que pasara frío el chico, hasta que apareció el día siguiente en mi casa.

Me pregunté dónde podía poner al pequeñuelo en lo que firmaba los papeles de cesión, para que no mojara ningún mueble, encontrando el plato de la Convención de Granada a la que asistí. Sí, criaturas nocturnas, ese platito rectangular decorado que no sabía dónde poner y que, por supuesto, jamás había usado. Volví a mirarlo y me dije: “Pandora, esa maceta marrón es requetefea ¡Haz algo!” Busqué por todo el castillo, incluyendo las cajas que aún no había abierto después de mi salida de Villa Palatino, hasta que lo encontré. Ante mí una cestita de mimbre gritaba ¡¡úsame!!, así que no me hice de rogar. Metí la plantita en el cesto y la puse sobre el plato cerca del ordenador, según Lalaith para salvaguardarme de radiaciones.

Y sucedió sin más. Yo le miré, él me miró y surgió la chispa. Desde entonces no he vuelto a pensar en dejarle marchar, por lo que Lalaith ha pasado de madre adoptiva a madrina, junto con Kardis y Cris, que por algo lo eligieron. Es tal nuestro cariño que yo le cuido con mimo y él no me pincha … ¡¡Hasta hice venir a su madrina bióloga para que me confirmara que no tenía hongos!!

Mi Pincho crece ahora en mi cuarto de estudio feliz y contento, bajo la luz de mi lámpara, ayudándome con mis temas, cotilleando con mi Rodhe (una preciosa muñequita traída de Grecia) y cerca de mi bombonera llena de caramelos y, a veces, de chocolate.

Lo único que me entristece un poco es la negativa de su padre, Saga, de pasarle la pensión alimenticia y ayudar con sus cuidados ¡Ni siquiera se lo ha presentado a su madre! ¡Él tiene derecho a conocer a su abuela y Saga la obligación de mantener a su pequeñín! ¿Si al menos le hubiera pinchado con sus puitas lo entendería… Pero no importa. Él se lo pierde. Cuando Pinchito sea presidente del gobierno se arrepentirá y querrá pasar más tiempo con él.

Sólo espero que no sea tarde. (Sniff, sniff)

Con esto, y emplazándoos a mi siguiente cartita sobre Pincho, me despido dejando una bonita foto del homenajeado de la entrada.

Muchos Mordiscos.


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Pincho y su amiga Rhode.

9 comentarios:

Israel dijo...

vamos a ver, ya te he dicho muchas que exijo prueba de paternidad, que ese pincho no es mio, y de pension alimenticia nada de nada, puesto que no esta reconcido, y no me vale la escusa de que pincho cuando no me afeito......

Carlos dijo...

Esto es lo que comúnmente se llama amor de madre.

No tiene otra explicación....

Anónimo dijo...

OLE QUE GUAPO QUE ESTÁ MI AHIJADO!!! Habéis visto alguna vez algún pincho más guapo? JAMÁS EN LA VIDA!! QUE MONADA!!

jejjeje esto es amor de madrina, que lo bueno que tiene es que lo puedo malcriar jejeje
:P

Y nada, con permiso de mi Pando, una puntualización:
Cuando abrió su regalo y vio a Pincho recién nacido su reacción fue: " IRENE... ¿UN CACTUS?" que le tuve que decir que el regalo no era solo mio, y bueno, a raíz de eso me hice su madre adoptiva hasta el siguiente finde que me aclaró que no, que ya no me daba la custodia y que si quería podía ser la madrina, que Pincho tenía mamá (ella) y bueno... papá, pero no lo veo yo mu dispuesto!! jejejeje

Lalaithwen!!

Pandora dijo...

Ya ves, hija mía... Ahora me pide las pruebas de paternidad, pero aún no ha ido a la clínica a sacar la muestra ¿Tú no nos las podrías hacer de tapadillo en tu laboratorio? Como sacas geles bonitos y demás...
Bueno, lo de malcriarlo ya veremos, que luego se me vuelve caprichoso e insoportable y me pide que le compre de todo y una no está para tanto gasto por muy Gemela Dioscura que sea.

Sybelle dijo...

¡Ains! Si es que Pincho es mucho pincho... La verdad es que tu cara fue todo un poema hija mía, y no sé muy bien como después de eso te sigue queriendo... da gracias a que no le da importancia a las primeras opiniones que sino... jejeje

En fin, tú dile a Saga que tiene que pasarte pensión y, en caso de que se siga quejando, acude a la abogado-vampira de tu amiga, que le llevaremos ante Radamantis y tendrá que pagarte jojojo...

Dejo de divagar que es demasiado temprano para estas cosas y estoy muyyyyyyy dormida...

Mordiscos,

Kardis dijo...

Querida Pandorilla, no se como no causaste un trauma a tu pobre hijo. Nosotras toda ilusionadas que te lo regalamos y tu... (sniff,sniff,sniff...) no lo querías... pobrecito.

Yo si le hubiese adoptado, fue amor de madre a primera vista, pero no quiero que acabe mal. Toda planta que cojo (si, incluso los cactus) no sobreviven.

Te lo escogimos especialmente y fue el que más no gustó. Entramos vimos muchas plantitas, me empezó a dar un poco la alergia, estabamos indecisas, así que decidimos decidirnos en otra parte (mis ojos,nariz y gargnta lo agradecieron)y lo vimos... TAN MONO!!!! hay plantado...no nos pudimos resistir como comprenderas (Y TE LO TOMASTE POR LA TREMENDA...snifff...).

Sólo decir una última cosa, Isra no es el padre biológico de Cactus, recuerda que es adoptado. Las pruebas de paternidad no servirían para nada.

QUE MONOOOO... está cactus!!!

Pandora dijo...

Bueno Siby, que quieres que te diga... ¡¡Fue un regalo totalmente inesperado!! ¡¡Jeje!! No os preocupéis por él que, aunque no le he regado desde después de las vacaciones de verano, está la mar de pocholo y me sobrevive bien. De hecho la foto es de ayer mismo, que no sé porqué se borró la otra que le hice.

Kardis: No llores mujer, que no era mi intención repudiarle... Bueno, un poco sí, pero sólo un poco. Tienes que entenderme, ni en un millón de años me esperaba encontrar un Pinchín. Pero, como ya he dicho, ahora somos felices.
En cuanto a lo de la prueba de paternidad, sé que Pincho es adoptado, pero el muy bruto de Saga sigue queriendo que la haga. Pues nada, si hay que falsificarla, se falsifica. Seguro que Irene puede hacer un buen apaño en su laboratorio.

Besitos.

Andrómaca dijo...

¡¡¡Ese Pincho!!! ¿Ves cómo después de todo se hizo querer el muy jodío?

El exterior no es lo que cuenta, querida Pandora, ya sabes que detrás de todas esas espinitas y su apariencia de duro, se esconde un ser de lo más tierno.

En el fondo lo quisiste desde el principio, es sólo que no te atreviste a reconocerlo...

Ciaoooooooooooo

Maeglin dijo...

Lo mejor de Pincho para mí siempre siempre siempre será la CARA DE AZUFRE Y VINAGRE que puso su dueña cuando lo recibió. Jajajajaja Qué momentos da el jodio!!!