domingo, 4 de noviembre de 2007

Los Meses del Año.

Hace mucho, incluso en el antiguo blog, que no os pongo nada de mitología clásica y, la verdad, ya tenía ganas.

Vamos a empezar con una de mis entradas más antiguas, pues otras las quiero modificar y algunas, que tenía pensadas, aún tengo que crearlas.

Espero que disfrutéis de mi explicación sobre de dónde vienen los nombres de los meses del año.


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¿Nunca os habéis preguntado por qué los distintos meses del año se llaman enero, febrero…? Pues aquí podéis encontrar la explicación.
El Imperio Romano trajo consigo cambios importantes, que perduran incluso en la actualidad, y no me refiero sólo a los grandes monumentos que se conservan, sino también a cosas tan pequeñas como el nombre de los distintos meses del año.

Marzo: Este era el primer mes para los romanos. Como podemos deducir su nombre deriva de Marte, dios de la Guerra y padre divino de Rómulo y Remo, míticos fundadores de la ciudad de Roma. Durante los Idus de éste mes (Idus: día 15) fue asesinado Julio César.


Abril: Los romanos dieron a este mes el nombre de Aprilis, derivado de aperire, ‘abrir’, probablemente porque es la estación en la que empiezan a abrirse las flores.


Mayo: Era el tercer mes en el antiguo calendario romano. Normalmente se acepta que debe su nombre a Maia, la diosa romana de la primavera y los cultivos. Las celebraciones en honor de Flora, la diosa de las flores, alcanzaban su punto culminante en la antigua Roma el 1 de mayo.


Junio: Parte de los historiadores aceptan que su nombre proviene de Juno (Hera), la diosa del matrimonio y esposa de Júpiter (Zeus), o del nombre de un clan romano, Junius. Otra teoría, sin embargo, establece que el origen del nombre es la palabra iuniores (jóvenes) en oposición a maiores (mayores) para mayo, ya que estaban dedicados cada uno de ellos a ese sector de la población. En principio Junio tenía 29 días, pero Julio César, en su reforma del calendario le añadió el trigésimo


Julio: Era el quinto mes del año en el calendario romano primitivo y por eso fue llamado Quintilis. Fue el mes en el que nació Julio César y, tras su asesinato en el año 44a.C., el mes recibió el nombre de julio en su honor.


Agosto: Dado que era el sexto mes del calendario romano fue llamado Sextilis. Se le dio el nombre actual en honor del primero de los emperadores romanos, Cayo Julio César Octavio Augusto, ya que durante éste mes ocurrieron algunos de los más importantes acontecimientos de su vida. Para igualarlo a julio, en honor de Julio César, se tomó un día del mes de febrero y se añadió a agosto.


Septiembre: Era el séptimo mes del calendario romano y toma su nombre de la palabra latina septem, siete.


Octubre: Como indica la raíz latina de su nombre (Octo) era el octavo mes del antiguo calendario romano.


Noviembre: Entre los romanos era el noveno mes, de ahí su nombre, de un año compuesto de 10 meses. Noviembre tuvo 29 días hasta que Augusto le dio 30.


Diciembre: Su nombre es debido a que diciembre era el décimo, y último, mes en el calendario romano. Tras los reajustes realizados por el rey Numa Pompilio, se mantuvo su denominación.


Enero: El nombre procede de Jano, el dios romano de las puertas y los comienzos. Era el undécimo mes del año en el antiguo calendario romano, pero tras implantar Julio César el “calendario juliano” pasó a ser considerado como el primer mes. El 1 de enero, los romanos ofrecían sacrificios a Jano para que bendijera el nuevo año.


Febrero: El nombre proviene de la palabra latina Februa que eran los festivales de expiación y purificación que se celebraban en la antigua Roma durante este mes. Originalmente no estaba incluido en el calendario romano, que contaba con diez meses, pero el rey Numa Pompilio añadió el mes de enero al inicio del año y el de febrero al final. En el año 452 a.C. fue situado en segundo lugar. Febrero tenía 29 días, aunque posteriormente se transfirió uno al mes de agosto

4 comentarios:

Israel dijo...

uohhhhh molto interesante, yo ya lo sabia pero por que me lo habias contado, pero siempre esta bien refrescar la memoria, ya que francamente ya no me acordaba jejeje.

Sybelle dijo...

Pues sí, coincido con Isra.. un tema muy interesante, que siempre está bien saber de donde viene el nombre del que hablamos.

Un besin

PatataPiloto dijo...

¿No es increíble ver que en realidad hablamos latín moderno? Este tipo de huella que nos han dejado los romanos, sea en el vocabulario o en la toponimia, siempre me ha fascinado. Yo no sé si los críos de ahora estudian Latín pero me parece un sacrilegio que se olviden de la "lengua materna". Y eso que en Alemania sí lo estudian. No comment.
Interensantísima entrada, Pando!!!
Un saludo!!!

Anónimo dijo...

Uohhh!! hacia tiempo que no me podia pasar por aquí, que agradable sorpresa. Así resfresco mis conocimientos de cultura cásica del insti, ya hacía tiempo que di esto.
Uohhhhhh...uohhhhhhh....!!!!

Bsss, Kagura.